3 Capa 3 · Control de gestión

¿Cuánto le deja realmente cada producto, servicio o cliente?

Su empresa necesita conocer el costo real de lo que vende para poder decidir precios, prioridades y en qué conviene poner el esfuerzo. Trabajamos sobre sus registros reales, no sobre estimaciones ni promedios de industria.

Ingeniero en Control de GestiónContador AuditorInstrumento que queda funcionando
Dónde encaja este servicio

Es la capa que convierte el registro en decisiones. Necesita la contabilidad al día debajo: sin eso se decide con impresiones, no con cifras.

Evaluación sin costo

¿Está decidiendo con números reales, o a ciegas?

Entre seis y nueve preguntas, según sus respuestas. No se le pide ningún dato para ver el resultado.

Este cuestionario es un primer paso para mirar su negocio con mayor claridad. El objetivo es ayudarle a identificar si hoy cuenta con información suficiente para tomar decisiones, controlar resultados, proyectar el crecimiento y anticipar riesgos.

Responda pensando en cómo funciona realmente su empresa hoy. No hay respuestas correctas o incorrectas; lo importante es obtener una visión honesta que permita identificar oportunidades de mejora.

Antes de empezar, ¿cómo describiría mejor su negocio?
Elija una opción para continuar.
¿A quién le enviamos el resultado?
Falta su nombre o un correo válido.
Sus datos se usan solo para enviarle el resultado y, si agenda una conversación, para llegar a ella ya con su contexto entendido. No se comparten con nadie.

Lo que este test no puede decirle

Un cuestionario detecta señales financieras. No puede decirle por qué están ocurriendo, ni cuál de todas le está costando más dinero hoy — y esas son las dos preguntas que importan.

Eso se conversa. La evaluación inicial son treinta minutos, sin costo y confidencial, para entender su caso concreto y definir juntos qué tiene sentido hacer — tenga o no su contabilidad con nosotros.

Agendar la evaluación inicial Consultar por WhatsApp
¿Prefiere revisarlo antes por su cuenta?
Qué responde este servicio

Cuatro preguntas que su contabilidad ya podría estar respondiendo

La información necesaria para responderlas suele existir en la empresa. Lo que falta es el criterio para ordenarla y el instrumento para leerla.

¿Cuánto me cuesta realmente lo que vendo?

No el costo del insumo: el costo completo, con los costos indirectos asignados según un criterio definido y defendible. Ahí es donde se produce el error más frecuente, porque repartir todo por igual distorsiona el resultado de cada línea.

Sin ese número, cada precio que se fija es una apuesta y cada descuento que se concede es un riesgo que no se puede dimensionar.

Queda instalado: la estructura de costos de su negocio, con su criterio de asignación documentado.
¿Cuál de mis líneas deja y cuál no?

El margen por producto, servicio, sucursal o canal. Es habitual descubrir que lo que más se vende no es lo que más deja, y que el esfuerzo comercial está puesto justo donde menos conviene.

Cuando el recurso escaso es el tiempo —una consulta, un taller, un equipo— el análisis se hace por unidad de capacidad, que es donde suelen aparecer las diferencias que nadie había cuantificado.

Queda instalado: el margen de cada línea y el rendimiento por unidad de capacidad.
¿Cuánto necesito vender para no perder?

El punto de equilibrio calculado, y qué le ocurre al resultado si sube el costo de un insumo, si cae la demanda o si mueve el precio. Simulado con sus números antes de que ocurra.

Sin ese cálculo, el negocio se evalúa por sensación — y la sensación suele llegar tarde.

Queda instalado: punto de equilibrio, margen de seguridad y análisis de sensibilidad.
¿Cuánto de mi resultado se irá en impuestos?

El resultado antes de impuesto es una cifra que el propietario no puede gastar. Entre ese número y lo que efectivamente recibe hay dos impuestos y un crédito, y esa diferencia rara vez está proyectada.

Se calcula la carga estimada, se determina cuánto conviene reservar cada mes y se evalúa si el régimen tributario vigente es el que corresponde a su realidad.

Queda instalado: proyección de carga, provisión mensual y comparación de regímenes.

Una versión reducida de esto último la puede hacer ahora

El comparador de régimen calcula cuánto le queda a usted después de impuestos y qué debería estar reservando cada mes. Es un cálculo, no un cuestionario, y no tiene costo.
Calcular cuánto me queda

Por qué desde aquí

Partimos con la información ya disponible

Un consultor de gestión que llega sin acceso a los datos contables debe levantarlos desde cero: entrevistas, mediciones y planillas. Ese levantamiento consume buena parte del presupuesto antes de producir una sola conclusión.

La materia prima ya existe

El registro de compras y ventas, las facturas electrónicas, las remuneraciones y los gastos son información que sabemos leer e interpretar desde el primer día, porque es el mismo terreno del trabajo contable.

Se conecta la operación con el resultado

Conectar una causa operacional con su consecuencia financiera exige auditoría, control de gestión y operaciones a la vez. Los contadores habitualmente no entran a la operación y los consultores de procesos habitualmente no leen un balance.

El instrumento se transfiere

El entregable no es el análisis: es la capacidad de rehacerlo. Un cliente que necesita volver a contratar para conocer el margen del mes siguiente no fue transformado, quedó dependiente.

Una palanca que casi nunca se plantea. Cuando un propietario quiere mejorar su resultado, la salida que aparece primero es vender más — la más lenta, la más costosa y la más incierta. Corregir márgenes y controlar el gasto suele ser más rápido y más seguro. Este servicio trabaja las dos, pero empieza por la que nadie le ha planteado.

Alcance y valores

Dos profundidades, según lo que necesite decidir

Diagnóstico

Tres a cinco semanas

Levantamiento, análisis e informe con los hallazgos cuantificados en pesos y un plan de acción priorizado. Entrega el qué y el cuánto, no ejecuta.

Sirve cuando quiere saber con precisión dónde está el problema antes de decidir cuánto invertir en resolverlo.

Diagnóstico e implementación

Dos a cuatro meses

Todo lo anterior más la ejecución: instalar el modelo de costos, dejar el tablero de indicadores operativo, definir la política de precios y capacitar a quien vaya a mantenerlo.

Quien solo contrata el diagnóstico termina sabiendo dónde pierde. La implementación es la que corrige.

Lo que cuesta

Por qué aquí el valor se cotiza y no se publica

En contabilidad las variables se conocen antes de empezar y por eso las tarifas están publicadas. Aquí no ocurre lo mismo: las horas dependen de cuántas líneas de negocio hay que costear, de si la empresa maneja inventario o produce, y del estado en que estén sus registros. Un mismo servicio puede tomar el doble de trabajo en dos empresas del mismo tamaño.

Por eso el valor no se publica: se revisa el caso y se cotiza sobre lo que efectivamente hay que hacer. Estas son las variables que lo mueven.

El valor se cotiza sobre su caso, no sobre un promedio

La evaluación inicial son treinta minutos, sin costo. Revisamos qué hay que hacer y usted recibe por escrito el alcance y el valor cerrado, antes de comprometerse a nada.

Solicitar una cotización

El valor no cambia después salvo que cambie el alcance acordado, y cualquier trabajo fuera de él se autoriza antes de ejecutarse.

  • Cuántas líneas de negocio hay que costear
  • Si la empresa maneja inventario o produce
  • El estado en que estén los registros actuales
  • Si se contrata solo el diagnóstico o también la implementación
Antes de conversar

Cuándo este servicio no corresponde

Ser claro en esto ahorra tiempo a ambas partes. Trabajamos con una cartera acotada y preferimos decirlo antes de tomar un encargo que no va a rendir.

Si aún no hay operación

Debe existir actividad que medir. Una organización que todavía no vende tiene un problema distinto: conseguir sus primeros clientes, que no es lo que este servicio resuelve.

Si lo que necesita es cumplimiento

Si el requerimiento es la declaración mensual al día y nada más, el servicio que corresponde es contabilidad, a una fracción de este valor.

Si no hay quien sostenga el cambio

El instrumento se transfiere a alguien. Si no existe una persona con tiempo para mantenerlo, el trabajo se pierde a los pocos meses y conviene resolver eso primero.

Conversemos sobre su empresa

La evaluación inicial son treinta minutos, sin costo y confidencial. Revisamos su caso, definimos el alcance que corresponde y usted recibe el valor cerrado por escrito.